"Supongamos por un momento que la arquitectura pueda ser conceptualizada como una banda de Moebius, con una continuidad ininterrumpida entre el interior y el exterior. ¿Qué significatía esto para la visión? Gilles Deleuze ha propuesto exactamente ese tipo de continuidad posible con su idea del pliegue. Para Deleuze, el espacio plegado articula una nueva relación entre vertical y horizontal, figura y fondo, dentro y afuera - todas las estructuras articuladas por la visión tradicional. De modo distinto al espacio de la visión clásica, la idea del espacio plegado niega el encuadre en favor de una modulación temporal. El pliegue ya no privilegia la proyección simétricamente En su lugar, hay una curvatura variable."

Eisenman, Peter (1992) "Visions' Unfolding: Architecture in the Age of Electronic Media". Domus No. 734. Enero 1992.


"La imagen mental que tenemos cuando hablamos de pliegue, avalada por todo el mundo imaginativo que puede deducirse de las reflexiones de G. Deleuze y F. Guattari plantea enormes sugerencias. Una de las implicaciones más interesantes sería la dificultad para distinguir y situarnos con fijeza y claridad en un espacio. Estos lugares pasan del dentro al fuera, poniendo en crisis el concepto de recinto y, por supuesto, el de estancia. La idea de composición (poner cada parte en su sitio) hace aguas, al ser resultado de la reunión inverosímil de un programa (estadístico) reestructurado por un nuevo concepto de soporte. Estas trampas con el espacio proponen posibles maquinaciones con el proyecto, y esto ya es importante. Pero quizá el mayor interés esté en el descubrimiento de un espacio de relación e intercambio a la altura de las nuevas organizaciones e intercambios sociales."

Morales, José (2001). En: Diccionario metápolis de arquitectura avaa. Barcelona: Iaac. p 472.